Cuidados de los implantes dentales: higiene y consejos básicos

Actualmente, los implantes dentales son la opción más recomendable para sustituir las ausencias dentales. Es normal encontrar a muchas personas de todas las edades con implantes dentales, integrados perfectamente en el día a día de su función masticatoria, respiratoria y fonadora (no olvidemos que la boca forma parte de estos tres aparatos del cuerpo humano). Por eso es tan importante tener un mantenimiento y cuidados de los implantes dentales óptimos.

Estos “dientes fijos” proporcionan al paciente, no sólo una mayor comodidad masticatoria, sino que también contribuyen a mejorar su autoestima, sobre todo si estos están en la parte frontal y visible de la sonrisa.

Por todo ello, un correcto cuidado de los implantes, al igual que el de los dientes naturales, es esencial para asegurar su durabilidad que, idealmente, debe ser toda la vida del paciente.

Puede ocurrir con el paso del tiempo que, si no realizamos un cuidado adecuado de los implantes dentales, podemos sufrir ciertas complicaciones, que pueden poner en peligro la integridad de los implantes en la zona donde se anclan, el hueso mandibular o maxilar. Los implantes pueden sufrir problemas a medio y largo plazo si el paciente no sigue unas normas sobre el mantenimiento y cuidado de los implantes dentales.

¿Qué cuidados necesitan los implantes dentales?

Tras el periodo de cicatrización, que suele durar unos meses, se consigue la osteointegración del implante. Es decir, la unión funcional del implante al hueso del paciente. Una vez integrado, el implante se completa con una corona definitiva, con la que el paciente notará en su boca uno o varios dientes nuevos que serán igual visual y funcionalmente al resto de los dientes naturales.

Podríamos resumir los cuidados que necesitan los implantes dentales diciendo que son exactamente los mismos cuidados que requieren los dientes naturales. No es de extrañar, pues el objetivo del implante dental y su corona es desempeñar las mismas funciones que la pieza a la que han reemplazado.

Con el objetivo de mantener estos implantes el mayor tiempo posible y evitar desarrollar posibles enfermedades periimplantarias, aconsejamos seguir una serie de recomendaciones:

1. Higiene dental.

La higiene dental es el elemento más importante para un correcto cuidado de los implantes dentales. La acumulación de bacterias alrededor del implante puede provocar enfermedades periimplantarias, que afecten tanto a la encía (inflamación, sangrado…), como al hueso (pérdida ósea) pudiendo acabar con la pérdida del implante dental.

Debemos limpiar la cavidad oral al completo: dientes, encía y lengua, y también las prótesis de los implantes dentales (si es que son removibles). Se debe realizar después de cada comida, siendo el número mínimo recomendable 3 veces al día.

Dividiremos la higiene dental en cuatro elementos. El uso de uno o varios de estos dispositivos te lo recomendará tu especialista, según tu tipo de prótesis y tu manejo a la hora de limpiarte.

Cepillado dental:

Debemos realizar un cepillado cuidadoso y metódico, como nos haya recomendado nuestro especialista en implantología. Se puede utilizar un cepillo eléctrico o manual, ya que con ambos podremos realizar una correcta higiene, aunque es cierto que el cepillo eléctrico puede facilitar el acceso y mejorar la limpieza de zonas menos accesibles.

Irrigador dental:

En prótesis con zonas de mayor dificultad de acceso o en pacientes menos habilidosos recomendamos el uso de irrigadores dentales, que utilizan agua a presión y facilitan en gran medida conseguir una correcta higiene.

Cepillado interdental:

Además del cepillado tradicional, recomendamos uso de los cepillos interproximales que presentan diferentes grosores y diseños para adaptarse a los distintos espacios interdentales.  Estos cepillos nos ayudan a acceder correctamente al espacio entre implante e implante, o entre el implante y el diente natural. Si el espacio entre los implantes es muy pequeño, puedes utilizar una seda dental, también llamada superfloss.

Las prótesis que se colocan sobre los implantes están diseñadas para permitir el paso de estos instrumentos de una manera relativamente cómoda, por lo que con la ayuda de nuestro dentista debemos determinar qué elemento de higiene interdental es el que mejor se adapta a nuestro tipo de prótesis o corona.

Al principio es frecuente cueste acostumbrarse a su uso, pero con el paso del tiempo, pasa a ser parte de la rutina de higiene dental. Es la única forma de mantener esos espacios interdentales limpios, y es necesario usarlos a diario para tener una sensación de limpieza completa en la boca.

Enjuagues bucales:

Además del cepillado, es recomendable acabar utilizando algún colutorio antiséptico, los cuales han demostrado una mayor eficacia al contener elementos como la clorhexidina o el triclosán. Su uso, y su frecuencia (una o varias veces al día), debe recomendarlo el dentista especialista, ya que algunos presentan contraindicaciones o se recomiendan su uso sólo por un tiempo limitado.

Estos enjuagues presentan un complemento perfecto al cepillado dental, ya que entran en contacto con prácticamente la totalidad de las superficies de la boca, aportando un plus a la desinfección y al mantenimiento de la cavidad oral.

2. NO FUMAR

Fumar es uno de los hábitos más perjudiciales para la boca y las estructuras que la componen.

Dificulta la cicatrización de los tejidos, favorece que se produzcan infecciones y es un factor de riesgo importante en la aparición del cáncer oral.

Se recomienda eliminar el consumo de todo tipo de tabaco por completo o, en su defecto, reducirlo al mínimo posible. Nuestro objetivo debe ser siempre no fumar, pero en el caso de fumar, debemos reducir al mínimo el número de cigarrillos, nunca sobrepasando los 5 cigarrillos/día.

Numerosos estudios científicos muestran que el tabaco aumenta hasta 6 veces más las posibilidades de perder el hueso que rodea a los implantes. Por ello, es esencial dejar de fumar para poder mantener los implantes dentales en un correcto estado a lo largo de los años.

3. Férula de relajación oclusal si eres bruxista. 

Muchos pacientes aprietan o rechinan los dientes, sobre todo por la noche. Estos pacientes “apretadores” o bruxistas, necesitan el uso de una férula que disminuya la presión ejercida sobre los dientes e implantes dentales.

Esta patología es muy frecuente por lo que es muy importante comunicar a nuestro dentista si tenemos algún indicio de que apretamos en exceso los dientes, para que así pueda realizar un correcto diagnóstico y tratamiento. El tipo de férula y su tiempo de uso lo determinará el especialista según cada paciente.

Usando la férula evitaremos en gran medida la sobrecarga ejercida sobre las prótesis y sobre los implantes. De esta manera, se evitan las fracturas y los desgastes de las prótesis que soportan los implantes dentales, además de reducir las probabilidades de patologías periimplantarias relacionadas son la sobrecarga de los implantes.

4. Acudir a las revisiones.

Una vez colocado el implante y su prótesis correspondiente, su especialista en implantología le dará cita para realizar revisiones periódicas en la clínica. Se recomienda una revisión cada 6 meses, aunque la frecuencia puede variar según las características y necesidades de cada paciente.

Cada vez que acuda a la consulta se revisarán clínicamente el o los implantes. Además, cada cierto tiempo se realiza una radiografía, para analizar el tejido óseo si fuera necesario. El especialista podrá así ver la evolución del implante en la boca, con el objetivo de prevenir posibles patologías periimplantarias o solucionarlas lo antes posibles si ya están presentes.

Aunque pasen los años y el implante no moleste, hay que seguir acudiendo a las revisiones, ya que muchas veces las enfermedades de los tejidos que rodean a los implantes no presentan dolor ni ningún síntoma detectable por el paciente, sobre todo en sus fases más iniciales.

Si acudimos regularmente a revisiones, nuestro especialista en implantología controlará el estado de la encía y el hueso alrededor de los implantes. Además, nos dará las pautas de cómo poder mejorar nuestra higiene y la necesidad de realizar limpiezas profesionales que ayuden a eliminar el sarro dental acumulado. Estos consejos reducirán la posibilidad de desarrollar infecciones alrededor de los implantes, mejorando el mantenimiento y la durabilidad de los implantes en nuestra boca.

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