irrigador dental

Irrigador dental: para qué sirve y qué beneficios aporta

Dentro de todas las herramientas, accesorios y utensilios que tenemos en el mercado para mantener unos buenos hábitos de higiene bucodental, se encuentra el irrigador dental. Pero este aparato suele ser un gran desconocido y hay personas que no conocen lo que es un irrigador dental, para qué sirve y qué beneficios aporta. 

¿Qué es un irrigador dental?

El irrigador dental es un aparato electrónico que proporciona un chorro de agua a alta presión sobre la zona de la boca que queramos limpiar, normalmente, sobre encías y piezas dentales. 

Los irrigadores dentales son de uso doméstico, y por lo tanto pueden ser utilizados por cualquier miembro de la familia desde edad temprana. Aunque sí es cierto que será difícil de manejar por los más pequeños, los niños y niñas de 9 años en adelante, que ya suelen tener muchos dientes definitivos, podrán utilizarlo en su potencia mínima y siempre bajo la vigilancia de un adulto.

Este aparato está especialmente indicado para pacientes de tratamientos de implantes dentales y coronas ya que el chorro de agua a propulsión llega a zonas dónde el cepillo dental no puede. Así que si tienes implantes y/o prótesis dentales, te animamos a que te hagas con tu irrigador dental. Los hay de varios tipos pero siempre se componen de dos partes indispensables:  el depósito de agua y el disparador de agua a propulsión. Algunos tienen la posibilidad de regular la fuerza del chorro a presión. Los precios son muy variados por lo que seguro que encuentras el que se adapta a tus necesidades.

irrigador dental

¿Qué beneficios aporta el uso del irrigador dental?

Dado que funciona con agua a presión, el efecto directo que produce en nuestras encías y dientes es muy eficaz ya que elimina la placa bacteriana y pequeños restos de comida que quedan entre los dientes y que con el cepillado normal no se van. 

Por eso, este tipo de aparatos ayuda a mejorar problemas de caries y de encías (sangrado, inflamación) porque combinado con el cepillado, realiza una limpieza muy profunda de casi toda la cavidad bucal.

Si además los utilizamos para la limpieza de coronas, implantes, aparatos de ortodoncia o prótesis, los beneficios son mayores. En el caso de las coronas, implantes y prótesis, utilizar un irrigador para la higiene bucodental, supone una limpieza más profunda que con el cepillo de dientes y eso ayuda tanto a prevenir enfermedades como a aumentar la durabilidad de las prótesis e implantes.

El agua a propulsión nos mantiene los dientes con mejor aspecto estético (no blanquean pero sí ayuda a mantener nuestro blanco natural a raya) y las encías más cuidadas porque no se acumula placa y no aparece el sarro, primera causa de gingivitis y otros problemas y enfermedades periodontales.

¿Cómo se utiliza?

Como se ha comentado anteriormente, el uso del irrigador dental no es sustitutivo de un buen cepillado. Se trata de un complemento para después del cepillado habitual. Por eso, al igual que el cepillado, debe utilizarse al menos 3 veces al día. Entendemos que con los horarios y el ritmo del día a día sea un poco difícil, por no decir imposible, trasladar este aparato con nosotros hasta la oficina. Por eso, después del cepillado nocturno, debemos utilizarlo como complemento perfecto para una excelente higiene bucodental. Además, notaréis una sensación de frescor y limpieza que os encantará.

Esperamos que ahora tengáis más idea de para qué sirve y qué beneficios aporta un irrigador dental. Por supuesto, nada de esto es sustitutivo de una limpieza dental en consulta al menos una vez al año con su revisión pertinente. Así que pide tu cita gratis en tu clínica Dental Company más cercana y presume de sonrisa. Porque #SonreírEsSalud

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