Ortodoncia
La ortodoncia dental es una especialidad dentro de la odontología que se centra en corregir problemas…
Saber másLa ortodoncia con brackets es uno de los tratamientos más eficaces para corregir la posición de los dientes y solucionar problemas de mordida. Existen distintos tipos de brackets que se adaptan a las necesidades, edad y preferencias estéticas de cada paciente, siempre bajo la recomendación del ortodoncista
El tratamiento con brackets comienza con una planificación personalizada realizada por el ortodoncista.
En la primera fase, se colocan los brackets sobre los dientes mediante un adhesivo específico y un proceso de grabado del esmalte que garantiza su correcta fijación.
Posteriormente, se coloca un arco metálico que conecta los brackets y aplica la fuerza necesaria para mover los dientes de forma gradual y controlada.
A lo largo del tratamiento, se realizan revisiones periódicas para ajustar el sistema y guiar el movimiento dental hasta alcanzar una mordida funcional y una sonrisa armónica.
La duración del tratamiento varía según la complejidad de cada caso, aunque suele oscilar entre uno y tres años. Al finalizar, es imprescindible el uso de retenedores para mantener los resultados obtenidos.
Los brackets son el sistema de ortodoncia fijo más utilizado y contrastado. Su función es mover los dientes de forma gradual y controlada hasta colocarlos en la posición correcta, corrigiendo problemas de alineación, apiñamiento, espacios entre dientes y todo tipo de maloclusiones: sobremordida, mordida cruzada, mordida abierta o prognatismo.
Son la opción más versátil de la ortodoncia, capaz de resolver desde los casos más sencillos hasta los más complejos. Al ser un sistema fijo, el ortodoncista tiene un control total del movimiento dental en todo momento, lo que los convierte en la herramienta más precisa para tratar situaciones de mayor dificultad.
Hoy existen distintos tipos: metálicos, estéticos de cerámica o zafiro y autoligables. El resultado final es el mismo, pero cada uno ofrece diferentes niveles de discreción y comodidad.
En Dental Company te asesoramos sobre cuál se adapta mejor a tu caso y tus preferencias.


Los brackets son pequeñas piezas que se adhieren a la superficie de los dientes mediante un adhesivo dental. A través de ellos pasa un arco metálico que ejerce una presión continua y controlada sobre los dientes, guiándolos poco a poco hacia su posición correcta.
Cada pocas semanas acudes a revisión para que el especialista ajuste el arco, aumentando o redirigiendo la fuerza según la evolución del tratamiento. Es ese ajuste progresivo el que va corrigiendo la posición de cada diente de forma precisa y predecible.
Al finalizar el tratamiento, los brackets se retiran y se coloca un retenedor para mantener los resultados. Es una fase igual de importante que el propio tratamiento, ya que los dientes tienen tendencia natural a volver a su posición original si no se les mantiene en su lugar.
Ambos tratamientos persiguen el mismo objetivo: alinear los dientes y corregir la mordida. La diferencia está en cómo lo consiguen y en la experiencia del paciente durante el proceso.

Los brackets son un sistema fijo que el paciente no puede retirar. Son los más eficaces para casos complejos, no dependen de la constancia del paciente y suelen tener un coste más accesible. Su principal desventaja es la visibilidad y que requieren una higiene más cuidadosa.

La ortodoncia invisible utiliza alineadores transparentes fabricados a medida que se cambian periódicamente. Son prácticamente imperceptibles, cómodos, removibles para comer y limpiar los dientes, y no generan rozaduras. Su mayor exigencia es la disciplina del paciente: deben llevarse un mínimo de 22 horas al día para que el tratamiento funcione.
¿Cuál es mejor? Depende de tu caso, tu estilo de vida y tus prioridades. No existe una opción universalmente superior. En Dental Company hacemos un estudio completo y te explicamos sin compromiso cuál encaja mejor contigo. La primera valoración es gratuita.

En Dental Company apostamos por la transparencia desde el primer momento. El coste de cualquier tratamiento depende siempre de la situación particular de cada paciente: no hay dos bocas iguales, y por eso no existen tarifas únicas que se ajusten a todos los casos. Lo que sí garantizamos es que, antes de empezar cualquier tratamiento, recibirás un presupuesto detallado, claro y sin letra pequeña.
El mejor punto de partida es una revisión sin coste. En esa primera visita, nuestros especialistas evaluarán el estado de tu salud bucodental y te explicarán, con total claridad, qué necesita tu boca y cuáles son las opciones disponibles. Sin compromisos, sin sorpresas.
Conoce los principales tipos de tratamiento relacionados con esta especialidad.
La ortodoncia dental es una especialidad dentro de la odontología que se centra en corregir problemas…
Saber másLa ortodoncia invisible es un tratamiento de alta estética que permite alinear los dientes de forma…
Saber másEl precio varía según el tipo de brackets, la complejidad del caso y la duración del tratamiento. En Dental Company trabajamos con precios accesibles y transparentes: antes de empezar recibirás un presupuesto detallado y sin sorpresas. Consulta con nuestro equipo y te informaremos sin compromiso.
La duración media oscila entre 12 y 24 meses, aunque los casos más sencillos pueden resolverse antes y los más complejos pueden requerir algo más de tiempo. Factores como el tipo de maloclusión, la edad del paciente y la constancia en las revisiones influyen en el resultado final. Tu especialista te dará una estimación personalizada desde el primer estudio.
El cuidado más importante es la higiene. Con brackets es fundamental cepillarse después de cada comida, usar cepillos interdentales para limpiar alrededor de las piezas y el hilo dental para los espacios entre dientes. También conviene evitar alimentos muy duros, pegajosos o crujientes que puedan dañar los brackets o los arcos. Acudir a las revisiones periódicas es igual de esencial para que el tratamiento avance correctamente.
Sí. La mayoría de personas se adapta con rapidez y lleva una vida completamente normal. Se puede trabajar, estudiar, hacer deporte y relacionarse sin problema. Solo hay que tener algo más de atención con la alimentación y la higiene. Si practicas deportes de contacto, tu especialista puede recomendarte un protector bucal específico para proteger los brackets.
Sí, siempre que se use el retenedor correctamente al finalizar. Cuando se retiran los brackets, los dientes tienen tendencia natural a volver a su posición original, por eso el retenedor es imprescindible. Con su uso adecuado, los resultados se mantienen a largo plazo. Saltarse esta fase es el principal motivo por el que las correcciones se revierten con el tiempo.
Depende de tu caso clínico y tus preferencias. Los brackets metálicos son los más versátiles y económicos. Los de cerámica o zafiro son más discretos y apenas se notan. Los autoligables reducen la fricción y pueden acortar los tiempos de tratamiento. Solo después de un estudio completo tu ortodoncista podrá recomendarte la opción más adecuada. En Dental Company te asesoramos sin compromiso.
La colocación en sí no duele. Es normal sentir presión y algo de molestia durante los primeros días y después de cada ajuste, mientras los dientes se mueven. Esta sensación suele desaparecer en dos o tres días y se puede aliviar con analgésicos suaves. Con el tiempo, la mayoría de los pacientes se adapta perfectamente y deja de notarlo.
Sí. En Dental Company ofrecemos opciones de financiación flexible para que el coste del tratamiento no sea un obstáculo. Puedes consultar las condiciones en tu clínica más cercana y elegir el plan que mejor se adapte a tu situación. Creemos que cuidar tu salud bucodental y tu sonrisa debe estar al alcance de todos.